Literatura
 Fecha:30/11/2017

A Deméter
Presentación de la Edición Bilingüe del Himno Homérico
Por Marcelo Villena Alvarado

Marcelo Villena Alvarado
-Marcelo Villena Alvarado
Marcelo Villena Alvarado

Corriendo por los montes la madre de los dioses se arrojó a boscosos precipicios, siguiendo el curso huidizo de los ríos hasta las rugientes olas del mar, enloquecida por haber perdido a su hija, la muchacha indecible…. Así evoca Eurípides (Helena) la historia sagrada cantada en el Himno a Deméter, emblemático entre los “himnos homéricos”. Junto al texto griego (Εἰς Δημήτραν), este volumen ofrece una versión libre (o literaria) del poema, su traducción interlineal y el análisis morfosintáctico del vocabulario realizados por Libardo Tristancho Calderón y Marcelo Villena Alvarado bajo la dirección de Mario Frías Infante.

 

Trasladar un texto griego no es inocente, tampoco imprimirlo en distintas versiones: menos tratándose del “Himno a Deméter” –Εἰς Δημήτραν: a Deméter. Pero con las generales de ley estos apuntes quieren sólo disponer el lance asumido por el Instituto de Estudios Bolivianos.

El himno a Deméter forma parte de una colección que la tradición ha venido en llamar “himnos homéricos”. Tal rótulo responde a una convención, pues si en algún momento la serie de treinta y cuatro poemas fuera atribuida a Homero, ya en época alejandrina se entendía que, en rigor, tiene poco que ver con su presunto autor; e incluso que los poemas allí reunidos tampoco tienen mucho que ver entre sí. Cada uno es dedicado a una divinidad (Dionisio, Apolo, Hermes, Afrodita…), está escrito en hexámetros dactílicos y es movido, en mayor o menor medida, por técnicas de composición épica en torno a un desarrollo narrativo, mítico o de plegaria. Por lo demás, dichos poemas forman un conjunto bastante heterogéneo. Lo más evidente, en cuanto a su envergadura: algunos avecinan la de una rapsodia de la Ilíada o la Odisea, de otros se han conservado tan sólo fragmentos.

Pero los himnos homéricos también resultan heterogéneos en cuanto a las circunstancias de su composición, dicen los especialistas con algún matiz: entre el siglo viii a.d.n.e. (la mayoría de los poemas largos serían post homéricos, siglos vii y vi) e incorporaciones posteriores, alguna en era cristiana. La colección cubre entonces un arco histórico que hace difícil considerarla según criterios unificadores de género y contexto, de función o finalidad. Sí ha quedado más o menos establecido, en cambio, que en los poemas más antiguos y fundamentales confluyen al menos dos largas y ricas tradiciones: la de la lírica popular y la de épica, oral y luego escrita. Así, los llamados himnos homéricos ofrecen más bien una antología, un ramillete de poemas rapsódicos, es decir ligados a otras composiciones en la práctica de certámenes y ritos, ceremonias y festividades de distinta índole.

El “Himno a Deméter”, el primer poema extenso de la serie, es considerado entre los más antiguos. También el mejor conservado, y emblemático en tanto moviliza ampliamente recursos característicos de la épica arcaica: metro de pie dáctilo, fórmulas, repeticiones de escenas enteras, etc. Dedicado a Deméter, esposa y hermana de Zeus, narra en verdad la historia sagrada del rapto de Perséfone, el deambular de la madre en búsqueda de la hija y el encuentro de ambas diosas. De modo que el poema excede el ámbito olímpico ligando tradiciones y cultos populares relacionados con la agricultura y los cereales. En diversas fuentes Deméter, junto a su hija, encarna el espíritu del grano recorriendo los ciclos de la cosecha y las estaciones. En Deméter volvería entonces la más arcaica y menos especializada figura de la Madre Tierra que la antropología también ha reconocido en otros ámbitos culturales. Lo alude su propio nombre, anota Bailly: Δημήτερ: diosa de los agricultores, protectora de los frutos de la tierra; probablemente de *δημο-μήτερ, la madre del δῆμος: de la tierra, del terruño.

Lo que es decir también de una diosa ctónica, telúrica, asociada a la vegetación, la fecundidad y la vida animal. Como Perséfone, por supuesto, cuyo rapto por Hades expone casi explícitamente su vínculo con los inframundos y los cultos escatológicos. El himno a Deméter celebraría así el origen del culto a la diosa. Pero también su persistencia hasta los misterios de Eleusis: ese culto privado y familiar en sus orígenes, asumido luego por el estado ateniense y el panhelénico, ese culto ejercido durante siglos, incluso en pleno desarrollo del cristianismo, hasta que en 394 Alarico destruyera el santuario imponiendo definitivamente su censura. Entre lo poco que se sabe de los misterios eleusinos queda el hecho de que allí la historia sagrada era representada en una suerte de “drama iniciático” compuesto de cantos, gestos y fórmulas. Y que la iniciación culminaba cuando el hierofante mostraba al iniciado una espiga tallada diciéndole ¡hye, hye!

El himno a Deméter conjuga entonces una épica antigua y elementos rituales de los misterios eleusinos. Y desde allí la historia sagrada no deja de iluminar la literatura y el arte en Occidente: desde la evocación del coro en la tragedia de Eurípides hasta el “El rapto de Proserpina” (1622-1622) de Bernini, por ejemplo, pasando por el bosque por el que Dante se avecina al Paraíso terrenal (Purgatorio xxviii, 49-51). También de nuestro extremo Occidente, por supuesto, en la acuarela “Muchacha contemplando un campo de quinua” (1989) de Ricardo Pérez Alcalá.

Quizá algo de esto rondaba en el aire cuando el profesor Mario Frías lanzó el desafío de traducir el “Himno a Deméter” al taller en el que habíamos reincidido no más de tres o cuatro aficionados. Corría 2012 y el Fedro de Platón nos había rendido en sus meandros, lo que obviamente era de esperarse. La iniciación había empezado en abril de 2008, en un curso básico de griego antiguo en el Departamento de Cultura de la Universidad Católica San Pablo: el alfabeto, las transliteraciones, caligrafías y semiografías, algo de vocabulario, la primera declinación, rudimentos de morfología y sintaxis, breves y cotidianos ejercicios de versión y tema. Pronto y con menor número de efectivos, el curso optó por vía autogestionaria en recintos del IEB y la Academia Boliviana de la Lengua: segunda y tercera declinación, morfología y sintaxis, sistema de tiempos verbales y siempre ejercicios de versión y tema, cada vez más exigentes.

En 2011 el curso básico cumplió algún ciclo, al menos curricularmente. Pero volvió a enrumbarse al poco tiempo en forma de taller, esta vez con el Vocabulaire grec commenté et sur textes de Victor Fontoynont adaptado al español por L. Ribot Armendia, Vocabulario griego… La travesía pasó entonces por los clásicos y extensos fragmentos que Fontoynont propone para el ejercicio de la versión. Andado un buen trecho con fragmentos de Platón, Protágoras, Jenofonte, Hipócrates, Demóstenes, el profesor Frías propuso ensayar con el taller un trabajo semejante al que él mismo había desarrollado previamente, al culminar la experiencia de un curso anterior, también realizado en la Universidad Católica, también con un grupo de aficionados entre los que tampoco faltaron egresados y profesores de las Carreras de Filosofía y Literatura de la UMSA. De allí había surgido la traducción del Critón / Κρίτων, el diálogo de Platón, publicado en 2009 en edición bilingüe, acompañada de traducción interlineal, análisis morfológico del vocabulario, traducción de equivalencia dinámica y un apéndice para el aprendizaje del alfabeto. Tal el perfil que tomó la tentación asumida en 2012: primero en vista de una traducción del Fedro, tentativa todavía pendiente en sus meandros; luego con la del “Himno a Deméter”, camino a Eleusis, con los frutos que usted tiene hoy entre las manos.

Valdrá la pena desgranarlos, pues al andar el perfil ha variado levemente. Encontrará así, en primer lugar, el texto griego trabajado en el taller desde las primeras escaramuzas hasta la edición y diagramación de este volumen: Εἰς Δημήτραν, establecido por W. Allen en Homeri Opera (Oxford, 1983). Aparece en segundo lugar la versión libre (o literaria) ensayada más bien al cabo de la travesía: pone en obra el estudio y el trabajo desarrollado durante el proceso en pos de un texto legible autónomamente, como el común de las traducciones. Libre con respecto a los rigores, placeres y rompecabezas del texto griego, pero también escrita en verso libre tratando de no perder el paso del poema original: a éste remite la numeración de los versos, entre paréntesis a la derecha del texto.

Encontrará en tercer lugar la traducción interlineal que, en cambio, sí busca replicar verso a verso e incluso de verbo a verbo, salvo algunas excepciones en pos de legibilidad en castellano, las estructuras sintácticas del griego antiguo: aunque a algunos paresca el lenguaje della bárbaro y estraño, y muy differente del polido que en nuestros tiempos se usa –dirían los sabios de Ferrara. Tal el gaje, en cualquier caso, que esta versión asume queriendo exponer y compartir las propiedades del vocablo y la sintaxis griega, sus procesos de composición y derivación, pero también sus significados de contexto. Con la traducción interlineal, en efecto, se habrán adoptado los pasos y los gestos del intérprete. En cuarto lugar, finalmente, encontrará un análisis morfosintáctico del vocabulario. Esta sección se propone como guía para las minuciosas relecturas que sin duda provocará el poema, pero también como herramienta para practicar el griego antiguo por cuenta propia.

Dicho esto, no queda más que expresar nuestros reconocimientos al IEB que en 2015 acogió este proyecto entre los suyos; que ahora toma en mano la publicación de este volumen con la participación del Saint Andrew’s School. A Rudy Santibañez, que compartió con el taller algún tramo del camino, y a quien, con este material en mano, también se acuerde de otros cantos.

 

Marcelo Villena Alvarado

Taller de Estudios Helénicos

Instituto de Estudios Bolivianos

 

(Texto de contratapa)

Referencias

Agamben, Giorgio y Ferrando, Monica, La muchacha indecible. Mito y misterio de Kore, (traducción de Ernesto Kavi), Madrid, Editorial Sexto Piso, 2014.

 

Bailly, A., Abregé du dictionnaire Grec-Français, París, Hachette, 1901. –lo

 

Fontoynont, Victor, Vocabulaire grec commenté et sur textes de Victor Fontoynont (1933, primera edición) adaptado al español por L. Ribot Armendia, Santander, Sal  Terrae, 1966.

 

Frias Infante, Mario, Platón: Critón / Κρἰτων: bilingüe, interlineal, gramática, vocabulario, Carrera de Filosofía-UMSA, Sociedad Boliviana de Estudios Clásicos, Embajada de España en Bolivia, La Paz, 2009.

 

Himnos homéricos. La Batracomiomaquia, traducción, introducciones y notas de Alberto Bernabé Pajares, Madrid, Editorial Gredos, 1978.

Himnos homéricos, José Torres Guerra (Editor), Madrid, Ediciones Cátedra, 2005.

Himnos homéricos. Batracomiomaquia, Pseudo Homero (ed. bilingüe), introducción de Lucía Liñares, traducciones y notas de Lucía Liñares y Pablo Ingberg. Buenos Aires, Losada, 2008.

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